The Lost Dreamer











{18 enero, 2011}   En 2011 el Invierno llegará el 17 de abril

Ayer cuando vi este trailer por poco me hago caquita de la emoción. La adaptación televisiva de la saga fantástica Canción de Hielo y Fuego puede que sea tan grande como llevan dos años diciéndonos… o más.

Muchos os preguntaréis qué es eso del Juego de Tronos del que habla todo el mundo. El Juego de Tronos es el juegan los reyes o aspirantes de Westeros para aumentar sus cuotas de poder a costa del de sus familias rivales. El Juego de Tronos es todo el entramado diplomático, conspirativo y militar que estos antihéroes medievales llevan a cabo para sentarse en el trono de hierro y gobernar sobre los habitantes de un continente lleno de magia muerta. Dejemos que Cersei Lannister nos ayude a comprenderlo mejor:

Cuando se juega al juego de tronos sólo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios.

¿Y qué tiene de especial esta saga que no tengan las Crónicas de la Dragonlance u otros similares? Básicamente, su autor, George R.R. Martin (cariñosamente conocido como El Gordo Cabrón): un señor que, a diferencia de muchos de los que escriben novela fantástica estos días, sabe escribir bastante bien y tiene una extraordinaria capacidad para construir personajes, despertar empatía por el mayor de los cabronazos jamás visto o presentar a los héroes como penosos peleles.

Martin es un tipo inteligente que ha conseguido venderle su saga de siete libros (por ahora el muy desgraciado solamente ha publicado cuatro) a la todopoderosa HBO para que ésta ponga a su disposición un despliegue de medios solo comparable al que puso en marcha para rodar Roma. Y la cosa se estrena el 17 de abril en los Estados Unidos. Ni que decir tiene que la serie va a pegar un pelotazo impresionante, pero hoy son los libros lo que quiero recomendar. Entre otras cosas, porque éstos los he leído y la serie aún no la he catado. Desde que se ha empezado a hablar de la serie ha aumentado drásticamente el número de personas que veo con algún libro de la saga entre las manos en el tren. Buena señal. Voy a dejar de hablar de las maravillas de Jon Snow, Daenarys, los Lannister y las correrías de la Guardia de la Noche más allá del muro y simplemente voy a pegar unas líneas del primer capítulo de Juego de Tronos, el primer libro de la saga. Apuesto a que alguno no puede dejar de leer.

En aquella mañana fría hubo preguntas y respuestas, pero más adelante Bran no recordaría gran cosa de lo que allí se había dicho. Al final, su señor padre dio una orden, y dos de los guardias arrastraron al hombre harapiento hasta un tocón de tamarindo en el centro de la plaza. Lo obligaron a apoyar la cabeza en la dura madera negra. Lord Stark desmontó y Theon Greyjoy, su pupilo, le llevó la espada. Se llamaba Hielo. Era tan ancha como la mano de un hombre y en posición vertical era incluso más alta que Robb. La hoja era de acero valyriano, forjada con encantamientos y negra como el humo. Nada tenía un filo comparable al acero valyriano.

Su padre se quitó los guantes y se los tendió a Jory Cassel, el capitán de la guardia de su casa. Blandió a Hielo con ambas manos.

—En nombre de Robert de la Casa Baratheon, el primero de su nombre, rey de los ándalos y los rhoynar y los primeros hombres, señor de los Siete Reinos y Protector del Reino; y por orden de Eddard de la Casa Stark, señor de Invernalia y Guardián del Norte, te sentencio a muerte.

Alzó el espadón por encima de su cabeza.
[…]
Su padre le cortó la cabeza al hombre de un golpe, firme y seguro. La sangre, roja como el vino veraniego, salpicó la nieve.
[…]
—El rey Robert tiene verdugos —dijo Bran, inseguro. No sabía la respuesta.

—Cierto —admitió su padre—. Igual que los reyes Targaryen, que reinaron antes que él. Pero nuestras costumbres son las antiguas. La sangre de los primeros hombres corre todavía por las venas de los Stark, y creemos que el hombre que dicta la sentencia debe blandir la espada. Si le vas a quitar la vida a un hombre, tienes un deber para con él, y es mirarlo a los ojos y escuchar sus últimas palabras. Si no soportas eso, quizá es que ese hombre no merece morir.

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Lo único que no me gusta de la saga es el estilo folletín, que siempre me pareció un recurso facilón para mantener la intriga y que quieras leer más. Imagino que el haber sido guionista pesa, claro, dejando cada capítulo en el momento de mayor tensión xD Solo que, encima, toca cambiar de personaje.
Lo mejor que tiene es, como dices, la empatía que generan los personajes. Desde el principio me sentí identificado con Ned, pero yo es que siempre he sido de ese tipo de personajes xD
Por último, hablando de fantasía, ¿has leído Añoranzas y Pesares?



El estilo folletinesco a mi no me importa. Sobre todo teniendo en cuenta los cientos de páginas que tiene cada libro. Lo de los capítulos por episodios, al principio no entendía por qué lo hacía, pero me di cuenta de que así puede elegir de quien habla y de quien no en cada libro, el muy jodío. Añoranzas y Pesares no lo conozco. ¿De quien es?



Tad Williams.
Se les ha llamado el Guerra y Paz de la literatura fantástica, algo muy pretencioso, pero que esconde una saga magnífica. Pero muy diferente a Canción de Hielo y Fuego, eso sí xD



fpt says:

Pues tenías razón.

Oh… oh… oooohhhhrrr… ohhhhhrrrrrrrrgggg…….OOOORGGGASMO!!!

Claro que también podría haber dicho HODOR!

(Lena Headey, marry me! Al final me va a gustar Cersei y todo…)



“Marry me” ¿pero qué demonios de expresión anglo-pija es esta?

¿Dónde han quedado los vampiros de ultramar?

Cawentóoooo

😛



fpt says:

Copón, es para que la Headey me entienda!! O quieres que le diga algo tipo “Si quieres ver lotería bájame los pantalones…”??
Serías capaz!



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et cetera
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