The Lost Dreamer











{8 junio, 2011}   Tres cositas sobre la selectividad

Así pintaba la estación de Cercanías del campus de la Universidad Autónoma de Madrid tras el primer día de la selectividad de 2011.

Trabajar en un campus universitario tiene cosas curiosas. Una de ellas es el masivo peregrinaje de postadolescentes hacia las aulas universitarias en los primeros días de junio. Parece que ya somos bastantes las generaciones de españolitos que hemos pasado por este rito de madurez llamado selectividad y, que yo sepa, no nos han quedado secuelas graves. Pero al ver tantos infantes recorriendo un camino similar al que yo anduve hace algunos años me invita a poner algunas reflexiones por escrito:

  • Estoy a favor de la selectividad. Ya lo estaba incluso antes de hacerla. Es más, incluso estoy a favor de hacerla más dura y de que cada facultad pueda hacer pruebas propias para regular el acceso a las carreras. De hecho (y ahora es cuando me empezáis a pegar palos) pienso que hay una superpoblación en las universidades españolas fruto de la idea de que para ser alguien hay que estudiar una carrera. Aunque sea Historia. NO estoy en contra de los historiadores, pero aceptemos que nuestro país ha generado muchos más licenciados en Geografía e Historia de los que puede emplear. O bien fomentamos la creación de puestos de trabajo para ellos o bien se regula el acceso a este tipo de estudios en función (real) de las demandas laborales del país.
  • La selectividad es una buena prueba de madurez. Es bien sencillo aprobarla y quien lleve unas notas decentes en el instituto lo tiene fácil para elegir la carrera que quiera. Pero es un rito por el que hay que pasar: los chavales que hoy se examinan lo hacen como niños pero, al final de todo este proceso, serán universitarios. Casi serán adultos. Es una especie de (curioso) rito ciudadano que nos hemos montado.
  • ¿Para qué se estudia, para aprender o para aprobar la selectividad? Desgraciadamente, cuando la el medio se convierte en el fin, estamos ante una situación complicada. Se extiende la creencia de que los dos años de bachillerato sirven casi exclusivamente para aprender a aprobar la selectividad y a veces se deja de lado la satisfacción de aprender cosas nuevas, las cosas bonitas que tiene el estudio. ¿Dónde termina el medio (acceder a la universidad) y empieza el fin (aprobar un examen)? Ahí es donde veo uno de los principales errores de este sistema de pruebas de acceso a la universidad.
  • En cualquier caso, una prueba tiene que haber de cualquier modo. Pero, ¿somos capaces de generar jóvenes que no piensen que el único objetivo de estudiar es aprobar un examen? Supongo que es una pregunta que, en principio, tienen que responder los educadores y, a lo mejor en menor medida, los padres. Pero, al fin y al cabo, todos hemos sido estudiantes y sabemos mejor que nadie nuestros aciertos y errores. ¿Tu? ¿Qué piensas?

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    unduca says:

    Estoy de acuerdo en que la selectividad ha de hacerse, y si hace falta que aumente el nivel, pero no que cada facultad haga la suya, lo bueno que veo a la selectividad que hicimos era que si alguien tenia mas nota que yo y por ello entraba en una facultad por delante de mi no era mas que porque habia hecho mejor el examen, punto, no porque un examen en la complutense fuera más asequible que otro en la autonoma o en la politécnica para poder entrar a la misma carrera.

    Respecto a lo de que lo ideal es estudiar por aprender … pues si, pero eso pasa cuando estudias lo que te gusta realmente, si tienes que estudiar una asignatura que ni te va ni te viene o simplemente que no te gusta, el estudiar para aprobar es lo mas humano del mundo, todos lo hemos hecho, y todos lo haran en el futuro, poca gente hay quien estudie todas las asignaturas que le pongan por delante por el amor al conocimiento.

    Y respecto a la parte de que estan masificadas, sí, es cierto, y una forma de evitarlo es ponerlo mas dificil para entrar o que uan vez dentro se vuelvan a pedir unos niveles que se pedian cuando la universidad era para una élite y quien valga para terminarlo reconocerselo y el que no, darle las gracias por haberlo intentado y pagar la matricula de las asignaturas que se matriculó, pero para argumentarlo menospreciar el hacer carreras como Historia como si las ciencias sociales fuera algo menor .. ejem, no valdra para levantar puentes, pero si estuvieramos solo con ciencias tecnicas y rechazamos las ciencias sociales (o viceversa), jodidos iriamos como sociedad, por avanzada que sea, ¿o de que valdría tener una tecnologia y una ciencia de la hostia si en 10 años nos quisieran vender el feudalismo medieval como lo mas normal del mundo y nadie supiera lo que realmente implicase eso?. ¿O de que sirven matemáticos capaces de resolver problemas complejos sin herramientas si luego son unos analfabetos que no saben construir una frase a derechas?. A mi me parece que de bien poco



    Como ya decía en el post, no tengo nada en contra de la gente que estudia Historia además de un poco de envidia. En realidad lo que digo es que este país debería buscar un modelo productivo que pudiera dar trabajo como investigadores e historiadores activos a estas personas, y no solamente como profesores de instituto o camareros en el VIPS. A eso me refiero. Lo que es un hecho es que hay muchas carreras que en los últimos diez años han sido fábricas sistemáticas de parados. Por ejemplo, Comunicación Audiovisual o Periodismo: tener profesionales de la comunicación es fundamental, pero es que hay muchísimos más licenciados en periodismo a día de hoy que medios de comunicación con posibilidades económicas de contratarlos. Simplemente hay un cuello de botella inmenso que de algún modo hay que salvar: o generas más puestos de trabajo o generas menos periodistas. Pero si no se te van a quedar muchos periodistas sirviendo cañas



    Ciertamente hay una superpoblación de universitarios que luego no encuentran el puesto de trabajo apropiado, pero mientras las otras opciones (FP, trabajos no cualificados) sigan remunerándose mucho menos la gente pensará que el futuro está en la Universidad. Limitar el acceso con pruebas propias tendría un peligro añadido: ya sabemos cómo funciona este mundo, si tienes dinero y puedes estudiar en una Universidad que relaje las pruebas de acceso no habrá problema para que estudies lo que quieras, mientras que un vocacional tendrá que luchar mucho más, al no ser pruebas objetivas como sí lo es la selectividad. Creo que más que limitar el acceso hay que modificar el sistema educativo (no sólo el bachillerato, también la Universidad) para enseñar de otra forma, para que los alumnos salgan mejor preparados. Buena reflexión, anyway.



    Lo dices como si el salario de un licenciado fuera la monda. Gran parte del problema es que muchas empresas están exigiendo formación universitaria, con máster y dos idiomas, para cubrir puestos perfectamente adecuados para personas con una titulación en Formación Profesional. Muchos licenciados directamente le están quitando el puesto a la gente de la FP, desempeñando trabajos muy por debajo de su formación. La cosa es todavía más dramática cuando nos ponemos a pensar en cuanto dinero le cuesta al estado formar a uno solo de estos licenciados y en lo infravaloradas que están sus habilidades. El problema es que este país no crea suficientes puestos de trabajo para gente con estudios superiores y estas personas se ven obligadas a desempeñar labores de más baja cualificación.
    Lo de las pruebas objetivas, vamos a ver: la selectividad la montan y corrigen las universidades, los profesores universitarios. Si las facultades públicas ponen pruebas de acceso extra estas pruebas serán controladas por la misma gente que ya maneja la selectividad. Pero bueno, acepto que ese es un tema muy espinoso y complicado



    Tienes toda la razón en que muchos licenciados le están quitando el puesto a la gente de FP porque no hay puestos de trabajo creados para ellos, pero es un problema de las empresas, que no crean este tipo de puestos de trabajo, no de la selectividad. Como hay muchos desempleados, puedo pedir que un Licenciado supuestamente mejor preparado haga el trabajo por el sueldo de un diplomado, o de alguien de FP. Entiendo que tu punto de partida es que si hay menos licenciados se cotizarán más y desempeñarán sus tareas, pero es muy difícil llevarlo a la práctica sin crear injusticias. De todas formas me gusta debatir, pero estamos más cerca de lo que parece…



    Elena says:

    ¿somos capaces de generar jóvenes que no piensen que el único objetivo de estudiar es aprobar un examen?
    Yo creo que no, porque ya desde el instituto enfocan los examenes y el aprendizaje durante bachillerato igual que en la selectividad, según lo que piden. Es como aprender a conducir. Te enseñan a circular pero con el tiempo ya te tienes que buscar las mañas… Esto lo veo igual. Te enseñan a aprobar selectividad, para que puedas pasar a la carrera, a partir de ahí ya eres tu solita la que te las tienes que apañar, y estudiando asignaturas que te gustan, la cosa cambia.



    Si, la analogía con el carnet de conducir es clara. El caso es que en el instituto la mayoría solo estudian para aprobar la selectividad y, en la carrera, para aprobar los exámenes de turno. ¿Cuándo estudiamos, entonces, para aprender y ser mejores personas? Creo que la culpa es a pachas entre profesores y alumnos. Se supone que el plan Bolonia está ahí para quitar peso a los exámenes y dárselo al proceso de aprendizaje. A ver si es verdad



    Pues si. En líneas generales este ejemplo es otro botón de muestra de un problema general que afecta a la estructura socio-económica y productiva del país.

    Durante muchos años acceder a la universidad fue un lujo que pocos se podían permitir, y los chavales tenían que ponerse a trabajar para ayudar a la familia, no ya a los 16-18, si no incluso mucho antes. Mis padres empezaron a dar el callo a los 12 y 14. Efectivamente, esto generó una valoración alta del estudio universitario y se generan unas expectativas que luego se rompen cuando uno acaba y no ve resultados, porque, en efecto, el modelo productivo español no ha contemplado jamás una racionalización con las salidas prácticas en el puñetero mercado (y otras cosas que no debemos olvidar como la debilidad de los españoles ante los idiomas y la carencia de actitud para la movilidad geográfica tanto dentro como fuera del país).

    Los años en que se universalizó la educación y se facilitó el acceso masivo de la gente a las universidades vino acompañado del descrédito total de la FP, que era a donde iban los “que no querían estudiar, los vagos, y los torpes”. Eso, los de alguna generación, lo hemos oído hasta la saciedad. El gran error es que la construcción de una alternativa vía FP seria y de calidad que redujese esa “mala prensa” no ha ido al mismo ritmo que la desilusión por lo universitario. Consecuencia: los “ni-nis” estos que superan en millardos a los “pasotas” ochenteros. Mientras que faltan profesionales en determinados sectores industriales hay un exceso monumental de licenciados en muchas cosas. Da pena ver talleres que se mueren porque no hay quien coja el testigo o ver tipos que se vuelven locos buscando un buen tornero, incluso un aprendiz.

    Mucho me temo que estamos ante otra de esas secuelas de nuestro pasado y nuestro presente mal llevado. No me extraña, teniendo responsables políticos que son incapaces de llegar a un pacto estatal educativo y que paren una ley según cambia el color del gobierno.



    Duczen says:

    Me ha llamado la atencion esta frase “O bien fomentamos la creación de puestos de trabajo para ellos o bien se regula el acceso a este tipo de estudios en función (real) de las demandas laborales del país”.

    ¿Puedes explicar mejor la segunda parte?, y con mejor me refiero a una manera más extensa.

    Pregunto porque a primera vista “Regular el acceso” puede conllevar peligros ocultos, adoctrinamiento, manipulación, intereses de quienes dicten las necesidades “reales”, -lo sé, soy un escéptico de mierda-; Y, por otra parte, puede vulnerar el derecho de todo ciudadano a intentar dirigir su vida laboral hacia dónde él quiere y no hacia dónde le mande el estado (al margen de lo que el mercado laboral y las posibilidades de cada cual dicten).

    Me ha sonado a imposición. Tal vez no he entendido bien el sentido de tu frase, todo puede ser 😀

    Gracias.



    Duczen, tienes mucha razón, es un párrafo confuso. Antes de nada quiero aclarar que, como ya he ido poniendo en los comentarios, a mi me parece que lo más deseable es que este país sea capaz de generar puestos de trabajo de alta cualificación. Aunque vamos mejorando es alarmante la reducida cantidad de investigadores (y no solamente científicos, también me refiero al campo de las humanidades) con que contamos, sobre todo teniendo en cuenta las dimensiones demográficas y geográficas de España. A lo que me refiero es a que en la actualidad ya están limitadas el número de plazas universitarias: de ahí vienen las famosas notas de corte, que son la calificación más baja que llega a cumplir las plazas ofertadas por la carrera en cuestión. Tienes razón en que no se puede coaccionar a los individuos para que estudien todos ingeniería aeronáutica en lugar de filología clásica. Pero me temo que hay que ofertar el número de plazas en filología clásica con cabeza, de modo que solamente puedan acceder a ella las personas que realmente quieren, en lugar de que entren 10 apasionados del latín y 40 personas que se quedaron con un 5 en selectividad. Sabes que lo que digo es cierto y sucede. Obviamente, no se puede hacer esto a costa de aumentar el número de plazas en, por ejemplo, ingeniería de las telecomunicaciones porque estaríamos en las mismas.
    En fin. No sé si me he aclarado. Espero que sí. En cualquier caso, creo que la verdadera solución es crear más puestos de trabajo de alta cualificación. Lo otro son parches. Muchas gracias por leer y, sobre todo, por comentar



    Si, evidentemente esto que dices es la contraparte, el miedo a que en un momento dado se impida a alguien estudiar lo que quiera o marcarle un recorrido programado. Yo desde luego soñaría con un flujo natural y racional de las cosas, aunque nunca fuese perfecto, pero para eso se requiere un gran trabajo del decisor político, de las fuerzas económico-productivas y, desde luego, una cierta responsabilidad del ciudadano que, ya no en esto, sino en muchas otras cosas, solemos olvidar. Quizá demasiado utópico.

    En cualquier caso a ver que nos explican los aludidos.



    Andrés says:

    Sólo un apunte: endurecer el acceso sí, no para limitar la población universitaria, sino para que los más preparados, capaces y motivados accedan a las carreras de su elección con más facilidad. Y, algo fundamental, más orientación desde el instituto. Hace años muchos estudiantes empezaban carreras “de moda” sin saber realmente de qué iban. Y mucho me temo que la situación no haya cambiado a mejor.



    Cierto: la orientación real en los institutos es muy importante. Yo llegué a ofrecerme a ir al mío para hablar de la carrera científica y pasaron. A veces solo les interesa acabar el temario a tiempo…



    La Selectividad, tal como la conocemos hoy en día, es obsoleta.

    Yo creo que deberían hacerse pruebas distintas en función de la carrera a la que quieras entrar, en lugar de unas pruebas comunes que pueden no tener absolutamente nada que ver con lo que vas a estudiar.

    En mi caso, tuve que hacer la Selectividad y, luego, una prueba de acceso específica para la Facultad de Traducción e Interpretación.

    En la Selectividad me examiné de: Lengua Catalana, Lengua Española, Filosofía, Inglés, Matemáticas, Química, Biología y Geología.
    Sinceramente, no veo qué relevancia tienen para cursar Traducción e Interpretación la mayoría de esas materias.

    Hacer pruebas de acceso lo veo positivo, es una manera de hacer criba y de incentivar el esfuerzo personal, pero para que la criba que se pretende hacer sea útil, debe adaptarse a la finalidad que se persigue.

    Si quiero entrar a una carrera concreta donde necesitaré unas aptitudes determinadas. hacedme una prueba específica de esas áreas y no me pongáis palos en las ruedas con amterias irrelevantes para lo que quiero estudiar.



    Obsoleta, no lo sé. En lo de los contenidos no estoy de acuerdo: yo estudié ciencias físicas y en ningún caso lamento que me obligaran a examinarme de lengua, literatura e historia. Es una cuestión de cultura general. De hecho estoy muy en contra de que en el bachillerto las matemáticas no sean tan obligatorias para los de letras como lo es la lengua para los de ciencias. Las matemáticas son un idioma universal de la Humanidad y su aprendizaje nos hace más completos. No digo que se enseñen ecuaciones diferenciales como asignatura obligatria en los institutos, pero me parece muy mal que se permita a la gente ser absolutamente ignorante de esta disciplina con la excusa de que se les da mal. Yo soy de ciencias y hago lo que puedo por saber redactar frases coherentes y no cometer faltas de ortografía. Lo cortés no quita lo valiente y, al final, todo lo que aprendamos de jóvenes va a redundar en nuestro beneficio.



    Yon says:

    Estoy de acuerdo en que hay demasiada gente en las universidades, cegados por el borregismo de que “hay que hacer una carrera” y que no hay otras opciones para desarrollarse personal o profesionalmente.

    Por otro lado, no es amortizable para el estado costear tanta gente estudiando carreras que luego no tienen salidas laborales. ¿Por qué no se reducen las plazas universitarias?

    No tengo claro que valga para mucho una prueba de selectividad, sobretodo en los tiempos que corren que se está bajando el nivel de las enseñanzas en secundaria (y en las propias pruebas de selectividad) y la gente llega con niveles muy bajos a la universidad. Como bien planteas, para mi lo importante es estudiar para aprender, y así mismo, para tener un nivel suficiente para aprender los conocimientos universitarios sobre una base sólida. Y esto una prueba no lo garantiza. Los exámenes son una trampa en general, por que la gente no está correctamente educada a aprender y menos a estudiar (cosas distintas), y la selectividad es un engaño aún mayor.

    Quizás podría entender un examen por familias de carreras universitarias, que garantizara unos mínimos conocimientos en materias sobre las que se evolucionará. Y no entiendo para que me tienen que examinar de “conociemiento general” si se supone que se han hecho tropecientos exámenes de eso mismo en el instituto. Aunque lo importante, repito, es que la gente asimile ese conocimiento, no que apruebe exámenes del mismo.

    Y al hilo de lo que se comentaba de los titulados que quitan puestos a los FP… GRAN ERROR de las empresas, ya que trabajadores cualificados quizás no son los que mas títulos tienen sino los que mas eficientemente pueden desarrollar una tarea.



    unduca says:

    ¿Un científico acaso no ha de saber redactar correctamente no sólo dentro, si no fuera de su campo?. Por que hasta la fecha, Lenguaje NO es una asignatura científica y todos los cientificos la usan, como tampoco lo es el dar un segundo (o tercer) idioma, y nadie se plantea porque dar un idioma cuando 2×2=4 se cumple en el idioma que lo digas.

    Esa division cartesiana de “los de ciencias solo han de estudiar las cosas de numeros, que eso es lo que le vale para ser cientificos y nada más y los de letras lo msimo, peor al reves” me parece la mayor estupidez que se puede decir, y mas viniendo de quien quiere ser supuestamente científico. Un científico no ha de saber las características de la generacion del 98 para poder hacer su trabajo, como un musico no ha de saber resolver ecuacioens diferenciales, es obvio, pero ambos al margen de su trabajo deberían de saber que es lo que ha movido al humano a ser lo que es hoy en dia y a pensar como se piensa hoy en día, al margen de que el fisico se dedique a estudiar su campo, el biologo el suyo, el musico haga sus composiciones y el arquitecto a diseñar edificios.

    Comprendo que lo que estudie quien pretenda hacer una carrera musical no sea el mismo nivel en todas las asignaturas que quien tenga claro que le va la medicina, pero si estoy de acuerdo que hay que tener una serie de asignaturas comunes que son necesarias saberlas en la vida aunque de cara a una profesion parezcan ‘inútiles’, porque si empezamos a disgregarnos solo en base a lo que es util o no para un trabajo al que se pretenda llegar, un arquitecto podría argumentar perfectamente que de que le valió que le hicieran estudiar Biología para saber las reacciones de la fotosíntesis, la replicacion de ADN, o la beta oxidacion de los acidos grasos; un matemático que interes puede tener en resolver reacciones Redox o en dibujar orbitales atómicos, o en saber el modelo atómico de Borh; un ingeniero electricista de que le vale que le enseñen la tectónica de placas, gestion de procesos informáticos o la teoria de onda-corpusculo, y así podemos hacer las combinaciones que nos apetezca hasta aburrirnos.

    Todos son ejemplos de materias que estamos de acuerdo qeu como minimo se deberian de haber oido antes de ir a la facultad, pero saber relatividad no está reñido con saber quien era Alejandro Magno y como se las ingenio para lograr mover a la gente por los desiertos y contruir el imperio que tuvo en practicamente un tiempo record



    Ricardo says:

    No estoy de acuerdo, pienso que la universidad genera personas más críticas y que saben que no se puede dejar de estudiar. Esa es el tipo que gente que quiero que maneje el mundo, y puesto que todo el mundo tiene derecho a voto quiero que todo el mundo sea crítico y no sea fácil de engañar. Otra cosa es que algunos por ser universitarios se crean que no van a acabar siendo camareros de Europa por vivir en el país que les ha tocado; no hay trabajos de Ingenieros/Doctores… para todos, menos en España. Educación gratis y siempre, yo en cuanto mi niña sea un poco más mayor me gustaría hacer Matemáticas, si puede ser a mi ritmo y si no pues será pagando.



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