The Lost Dreamer











{5 septiembre, 2011}   Yo estoy a favor de la reforma de la Constitución

Voy a ser breve: estoy a favor de la reforma de la Constitución para limitar el endeudamiento de las administraciones, y estoy a favor de que se apruebe sin referéndum. Antes de que el mundo me despelleje viva, expongo mis motivos. Agradecería que los leyerais mientras afiláis los cuchillos.

  • Mienten quienes, como los sindicatos, Izquierda Unida o Unión Progreso y Democracia, afirman que evitar que las administraciones se endeuden en exceso torpedeará en Estado del Bienestar. Señores, una administración que gasta más de lo que tiene es incapaz de sostener sus servicios públicos, como bien sabemos los madrileños y bien saben los valencianos. El Estado del Bienestar peligra si seguimos con esta política de deuda infinita, cuyos intereses encarecen todavía más cualquier acción. El uso populista que están haciendo las fuerzas de izquierda de esta medida para arañar unos cuantos votos al Partido Socialista me parece sencillamente nauseabundo.
  • Le piense a quien le pese, si el PP y el PSOE unen sus fuerzas representan a la amplísima mayoría de los votantes, que les entregaron su voto hace algo más de tres años. Unos 21 millones de votos más que legítimos para reformar la Carta Magna de acuerdo con nuestras propias leyes. Nadie está dando un golpe de Estado, nadie está cortando las alas a la Democracia y nadie está estableciendo un estado dictatorial, como he leído a mucha gente decir estas últimas semanas. Solamente se está haciendo uso de los canales legales para la reforma que nosotros mismo nos hemos dado. Ahora bien, comprendo el cabreo de una ciudadanía a la que se le lleva años diciendo que la Constitución es intocable: lo cierto es que mientras no haya entendimiento entre PP y PSOE, la Constitución es intocable. El Partido Popular ha pasado las últimas dos legislaturas bloqueando cualquier intento de acuerdo para ciertas reformas importantes y necesarias y en esas condiciones ni siquiera se podía plantear la idea de un referéndum.
  • Muchos critican la reforma, tachándola de imposición de la Unión Europea, los alemanes y del Banco Central Europeo. Más o menos la misma gente que, vía Fondos FEDER, han hecho que este país pase de contar con unas infraestructuras tercermundistas a ser lo que es hoy (cualquiera que recuerde lo que era hacer un viaje largo por carretera hace 20 años sabrá a lo que me refiero). ¿Creíamos que iba a ser gratis formar parte del club europeo? Nos ha dado muchas cosas buenas, pero ahora que nos exigen algo, lloramos, pataleamos y gritamos que esto es una dictadura. Joder, no se puede ser ni tan crío ni tan irresponsable.
  • La sociedad española no está preparada para votar en referéndum algo tan crítico como una exigencia clara y taxativa que nos impone el Banco Central Europeo a cambio de comprar bonos españoles, salvándonos así de la bancarrota y el rescate. Por supuesto, a los especuladores que juegan a hundirnos habría que colgarlos de las pelotas en una plaza pública, pero como no se puede, hay que hacer lo que esté en nuestra mano para salir adelante. Con el deleznable juego populista que está haciendo la izquierda de todo esto, las posibilidades de que en un referéndum (en el que iríamos a votar los mismos cuatro gatos de siempre, joder, que nos conocemos) salga NO, como pasó cuando Francia votó contra la Constitución Europea sin tener ni pajolera idea de lo que estaban haciendo, solo por cabreo contra su gobierno y mandando al traste cualquier sueño que tuviéramos los europeos de unión política. Tengo la impresión de que es este riesgo al NO lo que impulsado al PP y al PSOE a unir fuerzas (por una puta vez en siete años y medio): la que nos podría caer si algo así sucediera podría llevarnos a envidiar a los griegos.
  • Dicho esto, podéis matarme. Para eso están los comentarios.

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    flopeko says:

    “La sociedad española no está preparada para votar en referéndum algo tan crítico como…” yo diria que no estamos preparados para votar nada… 😦



    Es jodido poner eso, pero es la verdad 😦



    Caminante says:

    Ya me parecía que coincidíamos en demasiadas cosas :). Aquí está mi crítica

    Yo no estoy de acuerdo en tu planteamiento. Evidentemente hay que devolver lo que nos dieron, pero es que si hubiéramos invertido en I+D en lugar del ladrillo ahora seríamos competitivos y no hablaríamos de sacrificios. Nos dieron la oportunidad de aprender a pescar y nos fuimos de mariscadas. La culpa puede que no sea total de la clase política, pero sí es muy importante.

    Como bien dices, nos han inculcado que cambiar la constitución exige la alineación de 8 planetas, encontrar vida extraterrestre y averiguar la respuesta a la vida, al universo y todo lo demás. Y sin embargo cuando quieren lo pueden hacer de manera más rápida que cambiar una ley “normal”. (Por cierto, pena que lo referente a la monarquía sí esté blindado)

    La votación a la constitución europea fue un cachondeo. PP diciendo que había que votar SÍ. PSOE diciendo que había que votar SÍ. Y ninguno explicando por qué. Yo me informé un poco y voté en contra, que no por poner “constitución” significa algo bueno.

    Creo que te gustan (o al menos conoces) los juegos del rol, así que espero que entiendas esta anécdota del juego de rol en vivo Vampiro. En cierta ocasión había traicionado al príncipe vampiro de la ciudad, pero salió mal la cosa. Temiendo que hurgase en mi cerebro para descubrir la verdad busqué un narrador y le dije que iba a usar mi poder de dominación (control mental) para auto-borrarme esos recuerdos. El narrador se quedó de piedra, pero las reglas permitían ese abuso. No se puede poner unas reglas y exigir que la gente no las use plenamente en su beneficio. Y eso es lo que pasa con la especulación. Para ellos es una inversión en base a unas reglas y un riesgo, y su único objetivo es ganar dinero. Si es peligroso que lo prohiban, que cambien las reglas, pero no pueden pedir que nadie piense en dejar de forrarse porque pobrecito país (principalmente porque nadie les va a hacer ni caso). Por cierto, mi relación con las bolsas se limitan a la de la compra.

    Por cierto, al final el príncipe hizo lo que hacen los políticos aquí. Llegó y, literalmente, me preguntó si le había traicionado. Sin usar ningún poder, ni ninguna amenaza. Le dije que no y se fue tan contento. Al malvado, al corrupto aquí no le tocan.

    Y lo de que 21 millones de votos les legitiman… en fin, en ningún programa político venía dicha propuesta.

    Por lo demás, como lo de la inmadurez a la hora de votar, de acuerdo.



    Esencialmente estoy de acuerdo en todo lo que dices: nos enseñaron a pescar y nos fuimos de mariscada, ahora las consecuencias las pagamos todos.
    También estoy de acuerdo en la parte del cabreo: nos han vendido que la Constitución era intocable y que era tan maravillosa que es que no hacía falta cambiar nada, pero lo que realmente estaba pasando era que el PP bloqueaba sistemáticamente cualquier cambio. Realmente era intocable porque al PP no le salía de las pelotas ponerse a debatir. De la monarquía no hablamos, porque ahí los primeros cobardes están en el PSOE, que le lamen el culo a la corona a pesar de ser un partido de vocación republicana.
    La Constitución Europea fue un cachondeo, pero acepta que del 58% de franceses que votaron en contra, solo un porcentaje marginal tenía motivos reales. Los demás simplemente votaron ‘No’ como castigo porque estaban cansados de su gobierno de derecha. Lo mejor es que nos jodieron a todos los europeos y al año siguiente volvieron a votar a la derecha. Es de locos.
    Sobre lo que dices de tu partida de rol, hay un dicho muy español que se ajusta perfectamente: ‘Hecha la ley, hecha la trama’. En España siempre hemos sido muy de saltarnos la ley a la torera. Desde las leyes de especulación hasta la ley antitabaco. Es un problema de educación y de civismo muy grave el que tenemos y que tiene mucho que ver con lo penoso de nuestra clase política. En vez de exigir a los políticos que no se corrompan, votamos al que creemos que va a robar menos porque asumimos que todos van a robar.
    Obviamente la reforma no venía en ningún programa electoral, pero es que la que está cayendo no venía en ninguna parte. Supongo que a los hijoputas que están apostando a que nos hundimos tampoco les dieron sus licenciaturas en Economía sabiendo que un día jugarían a hundir países.
    En cualquier caso, muchas gracias por leer y comentar 🙂



    Caminante says:

    Encantado de leerte, de verdad. Podríamos estar debatiendo sobre esto mucho tiempo, pero no quiero monopolizar tu sección de comentarios. Creo que se puede resumir como “estoy de acuerdo en que había que hacerlo (hemos supero ampliamente los 400 puntos básicos de diferenciar, y un rescate sería mucho peor) pero habría que condenar a quienes han permitido que lleguemos a esta situación”.

    Con respecto a que votamos al que pensamos que va a robar menos, me recuerda una parte del libro “El país del fin del mundo” de la serie Mundodisco, el mago Rincewind acaba con sus huesos en la cárcel. Allí hay un hombre vestido muy elegante. Empiezan a hablar y la conversación es más o menos así:
    Rincewind: – “¿Quién eres?”
    Hombre – “Soy el alcalde de la ciudad. Fuí elegido ayer”
    Rincewind: – ¿Y por qué estás en la cárcel?
    Hombre – “Es la tradición. Así ganamos tiempo”



    Fa-Kun says:

    Discrepo abiertamente, pero yo no discuto sin un par de cervezas delante y un barra donde apoyar el codo. Es mi norma 😉



    Andrés says:

    Yo estoy de acuerdo en la reforma, y acepto el modo en que se va a hacer, porque está dentro de las condiciones que se establecen para reformar la Constitución y el camino para llevarlo a referéndum es que haya suficientes votos contrarios en el Congreso o el Senado. Me parece absurdo que lo tilden de ilegítimo.

    Con lo que no estoy de acuerdo es con que los votos que han ido a parar a PP y PSOE les permita hacer cualquier reforma. Esto no estaba en su programa electoral y, además, con nuestro voto hemos dado nuestra aceptación a unas políticas que iban en la dirección contraria (y que nos han dejado como nos han dejado).

    Aún así, creo que un referéndum en este caso es innecesario. Las elecciones están a la vuelta de la esquina y la reforma podrá aprobarse antes de los presupuestos del próximo año, que es una forma de consulta popular tan válida como el referéndum. Incluso más justa, porque se pueden optar por multitud de propuestas, no sólo por un “sí” o “no”.

    Caminante, genial la cita de Pratchett. 🙂



    No me gusta ESTA reforma constitucional. En los primeros cursos de carrera, en asignaturas tipo Derecho Constitucional y Cambio Constitucional, te describían la Constitución Española como un texto rígido de ser modificado. Hoy vemos que con un gran acuerdo de mayorías y procedimientos de urgencia, tal rigidez queda en chicle derretido. ¿Es legal y legítimo? No me cabe duda, está dentro de la ley, por eso me asustan quienes empiezan a hablar de golpe de Estado, dictadura y tal y cual, palabras que además se vienen oyendo con demasiada alegría ultimamente y ciertos mensajes, repetidos una y otra vez, acaban por instalarse en la mente colectiva, y en este caso sería un inmenso error. Ahora bien, por muy legal que sea, el propio hecho de que se trate de una modificación de la Carta Magna que en su momento se dieron los españoles (no puedo incluirme ya que no tenía edad para votar), implica un compromiso moral con la ciudadanía que creo cae por su propio peso. Bajo esta premisa considero que cualquier modificación de este texto debe pasar por la urna. Que no estuviese en ningún programa electoral no me preocupa. Es evidente que es fruto de una situación sobrevenida y nadie tiene bolas mágicas para prever tesituras de este tipo, pero me vale como argumento contra quienes señalan que los dos partidos protagonistas del pacto tienen la inmensa mayoría de los votos detrás. En efecto, esos votos se dieron sin tener esta reforma en el horizonte (nótese la benevolencia de pensar que todos los votantes se leyeron los programas).

    Pero además de lo formal y moral del mero acto en sí, creo que hay que recordar que las cosas no suceden en el espacio ni dentro de una probeta en un laboratorio. Todo tiene su contexto, sus causas, sus consecuencias y sus actores, y lamentablemente me da la sensación de que se olvidan peligrosamente los motivos de porqué se hace esto. No seré yo quien se ponga a dar saltos de alegría porque se inserte en la Constitución una medida que contenta a los putos mercados y a sus vampiros, criminales modernos en potencia y acto de corbata y gomina, especuladores insaciables que manejan el mundo. Los aborrezco. Y menos aún voy a apoyar algo que limita el gasto del Estado cuando está sobradamente demostrado que en época de recesión es precisamente el aumento del gasto público lo que procede. Es una medida que bloquea las aspiraciones gubernamentales para intervenir y estimular en lo que pueda la economía a cambio de garantizar los pagos a los deudores. O sea, que le den por culo al país. No podré estar nunca de acuerdo con una medida de este estilo, neoliberal a tope, aunque sÍ que apoyo la mención contra los regidores inconscientes que han dilapidado arcas y endeudado poblaciones sin recursos por poner tres rotondas bonitas y cuatro edificios totalmente prescindibles. ¿Pero no se supone que para poner coto al mal gobernante existen las elecciones? Visto lo visto, parece que no, corruptos y sospechosos ganan con mayoría una y otra vez. ¿Bastaría una ley orgánica entonces? ¿no hay más narices que llevarlo a la Constitución?

    Ahora bien, ¿dónde estamos? Y ahí está todo el meollo. Señores, estamos metidos en la trampa desde hace mucho tiempo. Todos los pasos que se han ido dando en los últimos veintitantos años iban encaminados en esta dirección, en meternos en las fauces de la especulación financiera como nuevo regidor universal, y ya no valen derechas ni izquierdas ni progres ni neocons, esto es lo realmente grave, que la política se rindió y dejó que la economía financiera saliera de su esfera para seducirla primero, domeñarla después y, finalmente, chantajearla. Hoy día, no tomar este tipo de decisiones, es hundirse aquí y ahora, sin más, y aún está por ver que realmente vaya a servir de algo que no sea estrechar aún más el cerco. Pero por favor, quien se sigue quedando en la crítica de estilo (a la cual me adhiero, ojo), ¿podría darme una alternativa? En efecto tenéis toda la razón del mundo los que apuntais que España ha perdido su gran oportunidad mandando al carajo todas las posibilidades de auténtica reconversión del tejido productivo del país (el símil de la mariscada me ha encantado). Y también estoy de acuerdo en repartir ex aequo las responsabilidades entre el político irresponsable y el ciudadano pasota o vividor. Dicen por ahí que se tiene la clase política que se merece. Pero…¿de verdad creemos que algo va a cambiar montando el pitote en Sol? Quiero y deseo creer que sí, llevo años esperando que la gente reaccione. Pero soy pesimista. Esto hay que arreglarlo, en primer lugar, en Bruselas y Estrasburgo, lo cual, ya de entrada, es una empresa mayor, entre otras cosas porque las decisiones tomadas en esos dos sitios son las que han ido forzando a que les siguieran los países miembros (para pertenecer a la UE hay que ceder soberanía, lo recuerdo por si alguno lo ha olvidado). Pero no pasa nada, nos seguimos tomando a cachondeo las elecciones europeas.

    ZP no se ha vuelto loco de repente. Por principios me niego a apoyar todo lo que ha ido haciendo, pero quiero que me digan cuál es la alternativa actual para un sitio llamado España en septiembre de 2011, porque no veo nada que me convenza y de lo que cada vez tengo más claro es que, precisamente, cada día quedan menos alternativas. ¿Volvemos al Kalashnikov?



    En general bastante de acuerdo con lo que dices, si el endeudamiento de las administraciones fuera exclusivamente en beneficio de los ciudadanos y solo en casos excepcionales, pues tienes toda la razón. Pero es que nos conocemos, y sabemos que si ese fuera el caso, les faltaría tiempo para declarar, en la Comunidad Valenciana, la visita de un Papa o un gran premio de Formula 1 como ‘circunstancia excepcional’. Para mantener el Estado del Bienestar sin arriesgarnos a que estos palurdos hipotequen hasta el agua del Manzanares para hacer la Calle 30 solo nos queda subir los impuestos o emigrar a países más civilizados.



    A mi Namibia siempre me llamó la atención.



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    et cetera
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