The Lost Dreamer













Minipimer says:

Está clarísimo, lo quieren porque es la moda, pero en realidad ninguno “de los grandes” contesta, yo hasta hace unos días seguía a Llamazares, pero al preguntarle varias cosas y no tener ninguna respuesta a tal efecto, evidentemente, pasé de seguirle.



El estudio de la cultura popular de masas se ha conseguido colar en la politología en tiempos recientes, gracias a encontrar resquicios en la rama que analiza la comunicación política. La teoría dominante en este campo (conocida como mainstream), pretende estudiar los usos estratégicos de la comunicación para influir en el conocimiento público, las creencias y la acción en asuntos políticos, considerando que la campaña política y electoral es su gran paradigma.

La gran oposición a este postulado se encuentra en la rama conocida como radical o crítica, que niega la mayor al considerara que las campañas electorales y la información política no tienen como función más importante ofrecer las alternativas de los candidatos, sino hacer presente la política a las masas según las lógicas del drama y el espectáculo. Además, hay quien añade que el cuadro mental que de la y lo político tiene la gente corriente no proviene de la experiencia directa, sino de la mediación proporcionada, filtrada y fantaseada por mediadores grupales, personales y “mass-mediáticos”. Por tanto, si tenemos unos códigos de discurso dramáticos, propios del espectáculo, y construidos, ¿por qué no incluir como objeto de estudio del discurso político la ficción y el entretenimiento?, véase cine, teatro, televisión, etc.

Sin duda las redes sociales están dando una oportunidad hasta ahora desconocida para que esa mediación se atenúe, para que la experiencia directa recupere un protagonismo que en la praxis es casi imposible en sociedades de millones de habitantes, pero por el motivo que sea, se nos demuestra que por el momento, podemos seguir asistiendo al discurso político como si fuéramos al teatro.



El problema es que para eso es mucho mejor que se queden en casa, es que para soltar el monólogo plasta, aburrido y repetitivo que sueltan lo mejor es que sigan soltándolo en los medios de comunicación tradicionales. No tienen ni el más mínimo interés



Pues eso. Demasiado departamento de marketing, demasiado tomarnos por tontos.
Aún así yo he dado con alguno que si que atiende.



Caminante says:

Lo quieren como altavoz, cuando deberían usarlo como sonotone.



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et cetera
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