The Lost Dreamer











{8 noviembre, 2011}   Lo llaman matrimonio y no lo es

Vestirme de blanco y montar la mundial un día, gastando miles de euros que no tengo en unas cuantas gambas revenidas para amigos de mi familia a los que no aguanto; dormir en pijama el resto, en camas separadas a partir de cierta edad; tocar al de al lado solamente para hacer hijos; aparentar, no vaya a ser que los vecinos se enteren, mentir; tener una millonada de criaturas y llevarlos a maravillosos colegios católicos; bautizarlos cuando todavía no sepan distinguir sus manos de sus pies, no vayan a pensar algo por si mismos e irse al limbo en escaleras mecánicas, darles la primera comunión y todas las que vengan después; no hablar de sexo jamás, solo cuando haya que llevar a la niña mayor a abortar, pero mejor a Londres, que en Madrid seguro que se entera todo el mundo; pasarme el resto de mis días atada a una persona que hace años que no amo, ser infiel, irme de putas el sábado y confesarlo el domingo. Tramitar, ponerle nombre y apellidos a la infelicidad que me lleve a la tumba y que impregnará mi vida y la de los que me rodean.

Tienen razón. Tal vez no se llame matrimonio. No es SU matrimonio lo que yo pretendo tener. Tienen razón. Tal vez soy distinta.

O puede que los locos sean ellos. Tiempo al tiempo.

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Pepe Juan says:

Te equivocas o tal vez el de tus padres no fue un matrimonio típico, pues el de los míos no fue como cuentas. Sí hablaron de sexo con los hijos, no fueron de putas aunque sí a misa todos los domingos. Durmieron y duermen juntos y tienen sexo cuando ambos quieren. Por cierto, son felices, marido y mujer felizmente casados durante ya 38 años.



Caminante says:

Sí Pepe, pero creo que a lo que se refiere es que para ciertos sectores lo que ha descrito encaja en la definición de matrimonio (lo de tus padres también), pero si es marido y marido, o mujer y mujer ya no les encaja en sus estrechas mentes.

O dicho de otra manera, ¿qué es matrimonio? ¿un hombre y una mujer que no se soportan y solo guardan apariencias? ¿o dos personas (de igual o distinto sexo) que se quieren y deciden pasar su vida juntos (y desgravarse en hacienda)?



Y punto. Aplauso de ovación cerrada, señora Dreamer.



Bitelchús says:

No sé que concepto se tiene para generalizar así, pero los (pocos) que conozco no cumplen ese patrón ni de lejos.

Luego a ver como argumentamos contra generalidades que no nos gusten cuando somos los primeros en hacerlo



Clementina says:

Bitelchús, hablando de generalidades: ¿no es eso lo que hace esa parte de la ciudadanía que dice aquello de que “no es matrimonio, es otra cosa, pero no es matrimonio”?

Mi Padre y mi Madre estuvieron felizmente casados durante casi 48 años (hasta que murió mi Padre), tuvieron cuatro hijas y dos hijos, vivieron buenos y malos momentos, hicieron una vida comun de la que no se cansaron (aunque eran tiempos sin divorcios y eso también pudo condicionar a muchas parejas) y etcétera, etcétera.

Yo no creo que llegue a completar los 50 años de MATRIMONIO, porque mi mujer y yo nos casamos hace sólo cinco años, tras casi 8 años de noviazgo y,todo puede ser, pero no sé que será de nosotras con 95 y 93 años, respectivamente.

Y lo llamamos MATRIMONIO, porque lo es. Otr@s prefieren el Registro de Parejas de Hecho. Hoy se puede elegir. Quién sabe si en nada el Tribunal Constitucional habla y dice que una parte de la ciudadanía podrá elegir entre ser matrimonio o pareja de hecho y la otra parte elegirá entre pareja de hecho o pareja de hecho. ¿Es eso justo?

¡Que retiren de una vez el recurso que presentaron hace ya 6 años ante el Tribunal Constitucional aduciendo que no era matrimonio, que era otra cosa!

¿Y el Tribunal Constitucional a qué espera, a tener una mayoría suficientemente conservadora para decir que no es matrimonio?
Cacadevaca.



Caminante says:

A mi lo que más me repatea es ¿en qué les afecta/molesta? Puedo entender a la gente en contra de la ley antitabaco porque les impide contaminar con sus palitos de cáncer donde quieran (quieren imponerse a los demás por beneficio propio). Pero en este caso es algo que no les afecta ni les beneficia o perjudica en un sentido u otro. Solamente les toca en su trasnochado y egocéntrico sentido moral. ¿Cuándo se darán cuenta que “su verdad” no es “la verdad?



Clementina says:

Espero que nunca, porque para esta gente quiere que su verdad sea la verdad, que desaparezcan nuestras verdades, que no pensemos… pensamiento único (y verdadero) de la mano de estos cavernícolas (disculpas a la buena gente de la edad de las cavernas por acabar asimilando a esa gente con ella).



Bitelchús says:

Lo mejor es que por casarse se cobrará (aunque sólo sea para pagar el uso del juzgado y el concejal ese día), así que el tiro saldría por la culata.

De todos modos, por mucho que ladren, a día de hoy, dudo mucho que fueran a perder energías a corto plazo en esto cuando no lo pueden justificar como algo que ‘ayude’ a salir de la crisis, y les daría más quebraderos de cabeza con las manifestaciones que se crearán alrededor de este hecho que beneficios, si es que alguien es capaz de ver alguno



Caminante says:

Ya se cobra por casarse. Que esté mezclado en los impuestos no significa que el conceja/juez de ese día lo haga por amor al arte. Son funcionarios, y el dinero con el que se les paga es el nuestro.



Bitelchús says:

Pues eso digo, y si aparte del sueldo del funcionario has de pagar por usar tal o cual sala (cosa que no me extrañaria), el restringir los matrimonios les conviene poco.



Bitelchús says:

Si todo eso que dices me parece genial, pero usar estos hechos como base para defender el matrimonio homosexual me parece una reducción tan falsa como la del que se opone a estos matrimonios y dice tonterías tipo que el homosexual por el hecho de serlo ha de ser la promiscuidad hecha carne y que para eso para que molestarse en casarles.



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et cetera
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