The Lost Dreamer













He cometido un error gigantesco y lo siento, pido unas disculpas enormes. Cuando esta mañana vi el desorbitado precio al que ebooks.com pretendía venderme A Dance With Dragons, despertaron al dragón y lo primero que hice fue escribir un post furioso. Cuando volví de comer y vi que tenía miles de visitas en la entrada empecé a plantearme si no la habría cagado. Intenté ponerme en contacto con ebooks.com para asegurarme de que todo esto no era un gran malentendido. Tardó unas pocas horas, pero finalmente obtuve la siguiente respuesta por parte de ebooks.com

Aaargh yes, how embarrassing. There was an issue with A Dance of Dreams pricing, but it’s now been fixed. The real price is 14.07! Sorry for the inconvenience – and thank you for the heads-up!

Lo cual, en román paladino es algo así como:

Aaaargh, sí, que embarazoso. Hubo un problema con el precio de A Dance of Dreams, pero ya está solucionado. ¡El precio real es 14,07! Sentimos las molestias y gracias por el toque.

No sé si es que el precio de A Dance With Dragons se les ha liado con el de algún libro llamado A Dance With Dreams o qué, pero yo hoy he llegado a unas cuantas conclusiones importantes:

  • Primero se pregunta y luego se postea. Fallo mío.
  • La versión ePub de A Dance With Dragons se puede comprar por 14 euros aquí. También se puede adquirir la versión para Kindle (que cuesta unos 11€ según dice la gente en los comentarios) y usar un programa llamado Calibre para convertirlo al formato que se quiera.
  • Los chicos listos compran Kindle. Los pardillos compramos los demás lectores. A base de leer comentarios he aprendido que Amazon es tan gigante que consigue vender todo siempre asombrosamente barato y que esa es la auténtica ventaja de su lector de libros electrónicos.
  • El poder de Menéame es incomensurable y Los servidores de WordPress.com son de adiamantum.
  • Dicho esto, a pesar de mi error, parece que se ha generado un debate muy interesante sobre el precio de los libros electrónicos. Mucha gente piensa que 14 euros todavía es un precio excesivo para una descarga digital, así que todavía queda mucho por decir sobre el tema.



    AVISO: Esta entrada contiene errores. Lee la RECTIFICACIÓN aquí.

    La web de ebooks.com, que vende A Dance With Dragons en formatos alternativos al Kindle

    Una captura de la web de Amazon.com esta misma mañana con el listado de precios de A Dance With Dragons

    Sí amiguitos, hoy se publica A Dance With Dragons y yo, inepta de mi, había decidido comprármelo en formato electrónico por una simple cuestión de que mi lector de ebooks (un maravilloso Scriba de Woxter) pesa la décima parte de lo que pesa la edición impresa. Empieza el circo: me voy a Amazon sin mucha esperanza y compruebo que la única versión electrónica que venden es la compatible con su Kindle. Pero lo peor no es eso: lo peor es comprobar que la edición digital es más cara que la de tapa dura (sin contar con los gastos de envío). Esto es, me gasto 200€ en el aparatito, tu te ahorras el papel, la tinta, las tapas y la gasolina y encima me cobras más. Amiguitos editores, ¿os creéis que yo soy gilipollas?

    Aún estupefacta sigo mi periplo, intentando encontrar una web que venda el libro en un formato compatible con mi lector. Acabo en ebooks.com y me llevo el soponcio de la semana: A Dance With Dragons en formato ePub es todavía más caro en esta tienda que en Amazon. Y lo que es peor: es que es más caro que la edición física que vende la FNAC de Callao que está a 10 minutos andando de mi casa. En resumen: de locos. De locos y que no, que yo no pago 25 euros por un maldito archivo, por mucho que me guste Geoge R.R. Martin. Le he comprado comics, relatos, libros de ilustraciones, camisetas… le he comprado de todo a este señor, pero 25€ en un libro electrónico no me gasto.

    Y así, niños, es como se consigue que una persona convencida de comprar un libro de su autor favorito acaba bajándoselo de The Pirate Bay porque una cosa es ser fan y otra muy distinta es ser gilipollas. Ahora a leer.



    {30 mayo, 2011}   Son todos unos hijos de puta

    Viernes 27 de mayo. Durante la tarde veo el siguiente texto repetirse en mi timeline de Twitter.

    PEGA ESTO EN TU MURO SI QUIERES QUE CUANDO ACAMPEN LAS JUVENTUDES CRISTIANAS PARA VER AL PAPA LAS FUNDAN A HOSTIAS

    Sin pensar mucho hice lo que el texto decía: copié y pegué pensando que quien quisiera reproducirlo haría lo mismo (mucha gente así lo estaba haciendo). No caí en la cuenta de que era Twitter. Aproximadamente una hora después, y un poco avergonzada por algunas de las cosas que seguía leyendo por internet, escribí el siguiente tuit.

    Un #ff y un abrazo a los policías, guardias civiles y fuerzas del orden honradas y decentes, que trabajan para defendernos. Hoy lo necesitan

    Uno de los dos tuits tuvo más de 180 retuits. El otro tres. No hace falta que diga cual es cual. Siempre es más fácil tomar la parte por el todo y asumir consignas como Policía Asesina o No hay pan para tanto chorizo. Al final, la mezquindaz y los errores de unos pocos, siempre acaban empañando la labor encomiable y honrada de la mayoría. Porque somos así. Porque nos gusta tener enemigos cuyo nombre y apellidos puedan escribirse en mayúscula. Porque cuando más malo el gigante, más admirable la lucha. Y así siempre…



    Ahora estoy en bSides



    {25 enero, 2011}   Mi culo sobre la descargas

    Una imagen de otros tiempos

    Los blogs son como los culos: todo el mundo tiene uno. Y hoy todo el mundo que tiene un culo habla de la Ley Sinde.

    Hagamos memoria y volvamos a 1999, justo antes del boom de Napster. ¿Lo recuerdan? Las nuevas temporadas de las series extranjeras tardaban, en el mejor de los casos, más de un año en llegar a nuestro país y, cuando lo hacían, era sin respetar el orden original de los capítulos y cambiando los horarios sin avisar a nadie. Quien intentara seguir Urgencias o Expediente X sabe de lo que estoy hablando.

    Spotify: en mi opinión, la solución definitiva para la música en internet. Buena para artistas y consumidores.

    En el campo musical había unas pocas emisoras de radio que decidían que Britney Spears, Alejandro Sanz, Rosana y Oasis era lo que se llevaba. En la FNAC de Callao había un par de estanterías con un cartel que rezaba Alternativos y en la que te cascaban más de 3000 pesetas por un disco de Catatonia porque era de importación. Luego la gente se quejaba de que apenas había bandas relevantes que vinieran a España de gira: normal, ni se promocionaban ni se escuchaban. El mercado estaba limitado por los pocos grupos cuyos discos el consumidor pudiera permitirse comprar.

    Pero con el siglo XXI llegaron las conexiones de anda bancha y las productoras, tanto las musicales como las audiovisuales, pasaron del asunto. No vieron en el ADSL un nicho de mercado. Nadie se preocupó por montar una oferta musical razonable, de modo que otros particulares vieron el cielo abierto: ocuparon (y se lucraron con) el espacio que las productoras habían despreciado. Cuando éstas se dieron cuenta del error, ya era tarde: los usuarios nos habíamos acostumbrado al gratis total y eso es muy difícil de solucionar. Un desmadre del que parece ser que la culpa la tenemos los usuarios. Y en esas estamos hoy.

    ¿Está mal bajar cosas? Fríamente lo digo: , está feo. Y peor está montar una página web en la que te lucras por dejar que otras personas se bajen contenidos que no has creado tú. ¿Perjudica a los artistas? Eso ya no lo tengo tan claro. Yo el año pasado, entre festivales y conciertos, fui a 18 eventos musicales de los cuales, a 13 fui exclusivamente porque había tenido oportunidad de oír la música de los grupos en cuestión por Spotify o descargándola. De no haber sido así, jamás me habrían interesado Jonsi, The Sounds, Goldfrapp o Kings of Leon. Porque, aceptémoslo: con un panorama musical como el de hace 10 años, ¿de dónde demonios iban a sacar una banda alternativa como Arcade Fire a 17000 personas para llenar el Palacio de los Deportes a 40,50 € la entrada? ¿Se creen los Kings of Leon que todo el mundo que corea sus canciones en el Palacio de Vistalegre se ha comprado su disco? Lo que es un hecho es que todas las personas que las coreábamos habíamos pagado 51 € por verlos. ¿Lo habríamos hecho de no haber habido Spotify? Lo dudo.



    {28 octubre, 2010}   Un mierda

    Ahora en http://www.thelostdreamer.com/un-mierda/



    et cetera
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