The Lost Dreamer











{26 junio, 2011}   Dando botes en el DCde (y ii)

Ahora puedes leernos en bSides

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Miryam Gutiérrez y Aníbal Sánchez, o sea, The Bright durante su actuación en la Radio Encendida en Madrid, en marzo de 2011.

Pensaba hacer una entrada ñoña por mi cumpleaños, pero se me ha ocurrido algo mejor. Voy a escribir sobre algo que me gusta, en lo que creo y que me ha ayudado a pasar estas últimas semanas tan grises que he vivido. Eso de lo que hablo es un grupo de música, uno de esos que poca gente conoce todavía. Son españoles pero cantan en inglés y se llaman The Bright. Ayer publicaron su primer disco, Soundtrack For A Winter’s Tale. Desgraciadamente todavía no se puede escuchar por Spotify (por ahora solo se puede oír su EP homónimo), pero sí que se podemos hacernos una idea de como suena porque lo han colgado en straming en esta web.

¿Por qué se me da por hablar de un grupo que no conoce nadie? Pues porque creo que esta gente lo van a petar: si logran alejarse un poquito del estilo de Russian Red y acercarse a sonidos un poco más rockeros, van a ser geniales. Hace un par de semanas tuve la oportunidad de ver su directo en La Radio Encendida (aquí tengo algunas fotitos de ellos) y bueno, les queda mucho por aprender, pero están en la senda y dieron un concierto francamente bonito. El disco merece mucho la pena oírse, la voz de Miryam Gutiérrez es una pasada y, en cuanto dejan a las guitarras eléctricas entrar, las canciones se vuelven mucho más sólidas y contundentes.

Así que nada. Desde ya me confieso una gruppie de The Bright porque, además, son reguapos, y eso es muy importante importante. Y sí. Me voy a comprar el disco. Os dejo con Odd Towns, una canción que simplemente me parece un temazo y que me ha acompañado mucho estos días. Disfrutadla.



{25 enero, 2011}   Mi culo sobre la descargas

Una imagen de otros tiempos

Los blogs son como los culos: todo el mundo tiene uno. Y hoy todo el mundo que tiene un culo habla de la Ley Sinde.

Hagamos memoria y volvamos a 1999, justo antes del boom de Napster. ¿Lo recuerdan? Las nuevas temporadas de las series extranjeras tardaban, en el mejor de los casos, más de un año en llegar a nuestro país y, cuando lo hacían, era sin respetar el orden original de los capítulos y cambiando los horarios sin avisar a nadie. Quien intentara seguir Urgencias o Expediente X sabe de lo que estoy hablando.

Spotify: en mi opinión, la solución definitiva para la música en internet. Buena para artistas y consumidores.

En el campo musical había unas pocas emisoras de radio que decidían que Britney Spears, Alejandro Sanz, Rosana y Oasis era lo que se llevaba. En la FNAC de Callao había un par de estanterías con un cartel que rezaba Alternativos y en la que te cascaban más de 3000 pesetas por un disco de Catatonia porque era de importación. Luego la gente se quejaba de que apenas había bandas relevantes que vinieran a España de gira: normal, ni se promocionaban ni se escuchaban. El mercado estaba limitado por los pocos grupos cuyos discos el consumidor pudiera permitirse comprar.

Pero con el siglo XXI llegaron las conexiones de anda bancha y las productoras, tanto las musicales como las audiovisuales, pasaron del asunto. No vieron en el ADSL un nicho de mercado. Nadie se preocupó por montar una oferta musical razonable, de modo que otros particulares vieron el cielo abierto: ocuparon (y se lucraron con) el espacio que las productoras habían despreciado. Cuando éstas se dieron cuenta del error, ya era tarde: los usuarios nos habíamos acostumbrado al gratis total y eso es muy difícil de solucionar. Un desmadre del que parece ser que la culpa la tenemos los usuarios. Y en esas estamos hoy.

¿Está mal bajar cosas? Fríamente lo digo: , está feo. Y peor está montar una página web en la que te lucras por dejar que otras personas se bajen contenidos que no has creado tú. ¿Perjudica a los artistas? Eso ya no lo tengo tan claro. Yo el año pasado, entre festivales y conciertos, fui a 18 eventos musicales de los cuales, a 13 fui exclusivamente porque había tenido oportunidad de oír la música de los grupos en cuestión por Spotify o descargándola. De no haber sido así, jamás me habrían interesado Jonsi, The Sounds, Goldfrapp o Kings of Leon. Porque, aceptémoslo: con un panorama musical como el de hace 10 años, ¿de dónde demonios iban a sacar una banda alternativa como Arcade Fire a 17000 personas para llenar el Palacio de los Deportes a 40,50 € la entrada? ¿Se creen los Kings of Leon que todo el mundo que corea sus canciones en el Palacio de Vistalegre se ha comprado su disco? Lo que es un hecho es que todas las personas que las coreábamos habíamos pagado 51 € por verlos. ¿Lo habríamos hecho de no haber habido Spotify? Lo dudo.



{21 noviembre, 2010}   Balas de fogueo

Nos hemos ido a bSides



Leélo en bSides



Me he mudado a bSides



{31 agosto, 2010}   Festival Xacobeo 10

Ahora en bSides



Nos hemos mudado a bSides



{15 agosto, 2010}   … Y pasó el Sonorama 2010 (i)

Nos hemos mudado a bSides



{27 julio, 2010}   Los años no perdonan…

Léeme en bSides



et cetera
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