The Lost Dreamer











Voy a ser breve: estoy a favor de la reforma de la Constitución para limitar el endeudamiento de las administraciones, y estoy a favor de que se apruebe sin referéndum. Antes de que el mundo me despelleje viva, expongo mis motivos. Agradecería que los leyerais mientras afiláis los cuchillos.

  • Mienten quienes, como los sindicatos, Izquierda Unida o Unión Progreso y Democracia, afirman que evitar que las administraciones se endeuden en exceso torpedeará en Estado del Bienestar. Señores, una administración que gasta más de lo que tiene es incapaz de sostener sus servicios públicos, como bien sabemos los madrileños y bien saben los valencianos. El Estado del Bienestar peligra si seguimos con esta política de deuda infinita, cuyos intereses encarecen todavía más cualquier acción. El uso populista que están haciendo las fuerzas de izquierda de esta medida para arañar unos cuantos votos al Partido Socialista me parece sencillamente nauseabundo.
  • Le piense a quien le pese, si el PP y el PSOE unen sus fuerzas representan a la amplísima mayoría de los votantes, que les entregaron su voto hace algo más de tres años. Unos 21 millones de votos más que legítimos para reformar la Carta Magna de acuerdo con nuestras propias leyes. Nadie está dando un golpe de Estado, nadie está cortando las alas a la Democracia y nadie está estableciendo un estado dictatorial, como he leído a mucha gente decir estas últimas semanas. Solamente se está haciendo uso de los canales legales para la reforma que nosotros mismo nos hemos dado. Ahora bien, comprendo el cabreo de una ciudadanía a la que se le lleva años diciendo que la Constitución es intocable: lo cierto es que mientras no haya entendimiento entre PP y PSOE, la Constitución es intocable. El Partido Popular ha pasado las últimas dos legislaturas bloqueando cualquier intento de acuerdo para ciertas reformas importantes y necesarias y en esas condiciones ni siquiera se podía plantear la idea de un referéndum.
  • Muchos critican la reforma, tachándola de imposición de la Unión Europea, los alemanes y del Banco Central Europeo. Más o menos la misma gente que, vía Fondos FEDER, han hecho que este país pase de contar con unas infraestructuras tercermundistas a ser lo que es hoy (cualquiera que recuerde lo que era hacer un viaje largo por carretera hace 20 años sabrá a lo que me refiero). ¿Creíamos que iba a ser gratis formar parte del club europeo? Nos ha dado muchas cosas buenas, pero ahora que nos exigen algo, lloramos, pataleamos y gritamos que esto es una dictadura. Joder, no se puede ser ni tan crío ni tan irresponsable.
  • La sociedad española no está preparada para votar en referéndum algo tan crítico como una exigencia clara y taxativa que nos impone el Banco Central Europeo a cambio de comprar bonos españoles, salvándonos así de la bancarrota y el rescate. Por supuesto, a los especuladores que juegan a hundirnos habría que colgarlos de las pelotas en una plaza pública, pero como no se puede, hay que hacer lo que esté en nuestra mano para salir adelante. Con el deleznable juego populista que está haciendo la izquierda de todo esto, las posibilidades de que en un referéndum (en el que iríamos a votar los mismos cuatro gatos de siempre, joder, que nos conocemos) salga NO, como pasó cuando Francia votó contra la Constitución Europea sin tener ni pajolera idea de lo que estaban haciendo, solo por cabreo contra su gobierno y mandando al traste cualquier sueño que tuviéramos los europeos de unión política. Tengo la impresión de que es este riesgo al NO lo que impulsado al PP y al PSOE a unir fuerzas (por una puta vez en siete años y medio): la que nos podría caer si algo así sucediera podría llevarnos a envidiar a los griegos.
  • Dicho esto, podéis matarme. Para eso están los comentarios.



    Un poco de humor para esta entrada tan seria. Visto en http://sintalante.files.wordpress.com

    Sé que me van a caer hostias hasta en el carné de conducir por decir esto, pero me apetece montar un poco de debate y ver qué piensa la gente. Esta mañana, mientras me tomaba el café medio dormida, estaba pensando que yo llevo años defendiendo la convocatoria de un referéndum para decidir entre monarquía o república en España pero, a su vez, diciendo que convocar uno para que los vascos decidan si quieren o no ser un país independiente es una mala idea. ¿Por qué?

    Mi conclusión es que el principal problema es que eso del referéndum es lo que pide ETA. Y ya sabemos cómo lo piden: bombas, tirios, cajeros quemados, personas muertas… Hacer lo que este grupo de energúmenos lleva años exigiendo por la peor de las vías posibles queda feo. Feísimo. Tanto que da la impresión de que ningún gobierno se atreverá nunca a hacer nada que se parezca a lo que dicen los animales esos, solamente porque lo dicen ellos.

    Pero es que, en el fondo, si tan mal se sienten los vascos compartiendo estado con los españoles, ¿quiénes somos nosotros para obligarles? Llamadme loca, pero empieza a parecerme que son ellos los que tienen que decidir en qué país quieren vivir. No sé, estuve hace un mese en Euskadi y me pareció que allí se vivía bastante bien: no parecía que estuvieran oprimidos ni que vivieran a disgusto… Si tanta razón tenemos los llamados españolistas no hay nada que temer: ganaremos el referéndum por goleada y aquí paz y después gloria. El único problema que le veo son esos malditos terroristas…



    et cetera
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