The Lost Dreamer











Cogí esta foto el pasado mes de mayo en la Plaza de los Carros, cuando #MadridEstaAsqueroso no estaba todavía de moda (http://twitpic.com/4s46sd)

No seré yo quien defienda a Ana Botella, pero el hashtag #MadridEstaAsqueroso (buen artículo en El País resumiendo el movimiento) me ha hecho reflexionar sobre quién es el culpable de la (más que palpable y maloliente) suciedad de las calles de la capital del reino:

  • Un consistorio que tras endeudarse hasta las cejas en varias obras faraónicas ahora se ve obligado a reducir el número de agentes de limpieza.
  • Unos ciudadanos que son unos guarros redomados.
  • No quiero hacer de abogado del diablo en esta historia: pienso que la ciudad realmente apesta. Pero puede que la gente que mea en la calle, no acierta a echar los desperdicios al contenedor de reciclaje, es incapaz de andar unos metros más para dejar la basura en un contenedor menos lleno en lugar de dejarla en el suelo, patea bolsas de basura, deja minis, botellas, latas y otros recipientes (con o sin contenido) en la vía pública puede tener algo que ver con que Madrid esté (en efecto) hecho una puta y apestosa mierda.

    El equipo de gobierno es el que hemos votado: está claro que Ana Botella poco va a hacer para que nuestra ciudad sea más habitable, eso ya lo sabíamos. La responsabilidad es, por lo tanto, de las personas que vivimos en ella. Si sabemos que hay pocos servicios de limpieza:

  • Reflexionemos un poco sobre a quien votamos, que parecemos gilipollas.
  • Evitemos dejar desperdicios en la vía pública, respetemos los horarios de recogida de basura y animemos a nuestros conciudadanos a mantener un comportamiento cívico.
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    ¿Qué tal se llevan los principios de la Iglesia con los de los partidos conservadores europeos?

    Hoy dejo que mi amigo @andres1gb tome las riendas del blog y nos exponga algunas de sus ideas sobre el Partido Popular, el liberalismo económico y la doctrina social de la Iglesia. Aquí os dejo la primera parte de sus reflexiones.

    Hace tiempo que me propuse no discutir en Twitter de política. Los motivos son varios y, uno de ellos, es que soy bastante incapaz de argumentar razonamientos un poco elaborados en 140 caracteres. Admiro a los que son capaces de sintetizar tanto sus ideas, pero a mi me cuesta horrores. El caso es que, a raíz de esta noticia mantuve un par de animadas conversaciones con sendos twitteros hace unos días. Como casi siempre sucede, el intercambio de puntos de vista siempre deja algún poso interesante.

    En este caso, me quedé pillado con una frase de @pinciano, que me dijo que la Iglesia no debe admitir que un sacerdote milite en el partido que intenta destruir su moral. Y tal vez tenga razón, pero, como estuve debatiendo más tarde con @fray_fanatic, hay casos en la misma provincia de curas-concejales que defendían las siglas del PP, lo que me llevó a cuestionarme algo que damos por supuesto: ¿de verdad defiende el PP los principios morales de la Iglesia?

    Así que, manos a la obra, me puse a investigar si en los principales puntos de ruptura entre Estado e Iglesia, además de la organización económica y laboral, hay afinidad o no entre el principal partido conservador de nuestro país y la confesión mayoritaria.

    Aunque no soy un experto en ninguno de los temas, he tenido la suerte de leer al respecto y la circunstancia de tener que estudiar algo de teología y de doctrina social de la Iglesia (quizá de ahí mi tendencia al sermón). Creo que la mayoría de lo que explico es correcto, pero acepto las correcciones y críticas de buen grado.

    Mariano Rajoy y el liberalismo económico

    Economía

    El PP se define en sus estatutos como un partido de centro reformista, una definición bastante vaga que, según quien la emplee puede querer decir una cosa u otra. En los últimos años ha cobrado peso una corriente autodenominada liberal en materia económica, inspirada en parte por los años de gobierno del presidente Aznar y, sobre todo, por la figura de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid.

    Aunque los liberales de verdad reniegan del PP, son numerosas las propuestas que hacen encaminadas a la reducción del estado al mínimo a fin de que la iniciativa privada prospere y la sociedad goce del Nirvana liberal: privatización de empresas y servicios públicos, ya iniciada en tiempos de Aznar y continuada por sus acólitos en las comunidades y ayuntamientos donde gobiernan, reducción de impuestos para activar la inversión privada y el consumo, desmantelamiento del estado del bienestar (España tendrá el estado del bienestar que pueda permitirse, según lo expresa el propio Rajoy) y reforma del mercado laboral para aumentar la competitividad (para que nos entendamos: reducir las cuotas de la seguridad social y que cada uno se pague su sanidad y su plan de pensiones, si puede).

    Hay otros tantos argumentos en contra de calificar al PP como un partido liberal. Entre ellos, sin intención de recogerlos todos: el control efectivo que hace de las Cajas de ahorros en las comunidades en que gobierna, las medidas reguladoras de diversas áreas económicas cuando ha gobernado (empezando por las telecomunicaciones y siguiendo por la privatización de empresas por criterios de afinidad ideológica), el aumento de los impuestos municipales para cubrir los excesos en el gasto público (¡dos por uno de antiliberalismo para el señor Gallardón!) y la alianza estratégica con la propia Iglesia Católica en materia de enseñanza (financiando sus centros educativos).

    Pero es que los primeros que cito, los que sí apuntan a algo parecido al liberalismo son radicalmente opuestos a la doctrina social de la Iglesia, expresada en materia laboral en las encíclicas Rerum Novarum y Quadragessimo Anno, que critican explícitamente a socialismo y liberalismo.

    Así, a pesar de que Pio XII critica al socialismo con encono, reconoce que el socialismo parece inclinarse y hasta acercarse a las verdades que la tradición cristiana ha mantenido siempre inviolables y critica las fáciles ganancias que un mercado desamparado de toda ley ofrece a cualquiera y dice expresamente que la libre concurrencia, aun cuando dentro de ciertos límites es justa e indudablemente beneficiosa, no puede en modo alguno regir la economía, como quedó demostrado hasta la saciedad por la experiencia.

    A mi esto me suena más a Keynes que a Smith, por más que el PP se empeñe en mantener su cercanía a la Iglesia Católica, mientras su discurso vaya encaminado al principio de menos estado y más mercado son tan abominables (según la Iglesia) como los socialistas.



    {30 mayo, 2011}   Son todos unos hijos de puta

    Viernes 27 de mayo. Durante la tarde veo el siguiente texto repetirse en mi timeline de Twitter.

    PEGA ESTO EN TU MURO SI QUIERES QUE CUANDO ACAMPEN LAS JUVENTUDES CRISTIANAS PARA VER AL PAPA LAS FUNDAN A HOSTIAS

    Sin pensar mucho hice lo que el texto decía: copié y pegué pensando que quien quisiera reproducirlo haría lo mismo (mucha gente así lo estaba haciendo). No caí en la cuenta de que era Twitter. Aproximadamente una hora después, y un poco avergonzada por algunas de las cosas que seguía leyendo por internet, escribí el siguiente tuit.

    Un #ff y un abrazo a los policías, guardias civiles y fuerzas del orden honradas y decentes, que trabajan para defendernos. Hoy lo necesitan

    Uno de los dos tuits tuvo más de 180 retuits. El otro tres. No hace falta que diga cual es cual. Siempre es más fácil tomar la parte por el todo y asumir consignas como Policía Asesina o No hay pan para tanto chorizo. Al final, la mezquindaz y los errores de unos pocos, siempre acaban empañando la labor encomiable y honrada de la mayoría. Porque somos así. Porque nos gusta tener enemigos cuyo nombre y apellidos puedan escribirse en mayúscula. Porque cuando más malo el gigante, más admirable la lucha. Y así siempre…



    {19 mayo, 2011}   Por qué acabé ayer en Sol

    La Puerta del Sol la tarde del 18 de mayo. Puedes ver más fotos en mi Flickr.

    Supongo que tras los posts de ayer y el lunes se impone escribir esto. Anoche me encargué de radiar por mi Twitter cómo me iba a la concentración convocada a las 20.00 en la Puerta del Sol por parte de los acampados en ella. Mi intención inicial era pasarme un poco antes y, como había dicho, preguntar a los acampados por sus propuestas e ideas con algo más de calma. Pero a las cinco de la tarde algo cambió:

    La Junta Electoral de Madrid cree que la petición del voto responsable a la que se refieren los convocantes “puede afectar a la campaña electoral y a la libertad del derecho de los ciudadanos al ejercicio del voto”. Sigue leyendo la noticia.

    A las cinco yo seguía (y sigo) sin estar de acuerdo con lo que se pide en Sol. O al menos con parte de ello. Sigo pensando que esto son brindis al sol y no creo ni que el PSOE sea exactamente la misma mierda que el PP ni que se vaya arreglar el marrón que tenemos a base de gritos. Pero lo que no tolero de ningún modo es que la Junta Electoral prohíba algo permitido por derechos más básicos de nuestra sociedad. Hasta ahí podían llegar las bromas: puedo pensar que la gente que está durmiendo al raso en Sol son unos perroflautas sin propuestas (exagerando), pero en ningún caso voy a tolerar que se les prive de su derecho a quejarse. Que se quejen si quieren contra el color amarillo, yo voy a defender siempre su derecho.

    Y esto me llevó ayer a Sol: la indignación ante una decisión injusta de la Junta Electoral de Madrid. Ir me permitió ver, además, que yo el domingo estaba equivocada: las manifestaciones (ojo, no las acampadas) no son un nido de jovenzuelos antisistema ni twitteros en paro. Como bien documentó @Txemacg el domingo, hay de todo. Desde ancianos hasta universitarios, pasando por becarios y familias. Todos con algo en común: están hasta los cojones de la crisis.

    Sigo pensando que toda esta historia es un brindis al sol que va a acabar con una victoria todavía más grande del PP en las municipales y autonómicas. Pero también creo en el derecho a cabrearse y a quejarse. Pegar cuatro gritos de vez en cuando, al menos, relaja. No estoy de acuerdo con todo lo que se gritó ayer ahí, pero considero importante que se juntara tanta gente solamente por puro cabreo. Si, al menos, esto sirve para reducir el índice de abstencionistas de este domingo, tendré que comerme mis palabras y decir que, efectivamente, me he equivocado al juzgar el movimiento Democracia Real YA.

    Para terminar, un último brindis al sol: una canción que, de puro utópica, es hermosa. Os dejo con mi adoradísima Patti Smith. El poder está en la gente. Aunque no esté claro si creerse eso a día de hoy sea soñar o delirar.

    People Have the Power
    I was dreaming in my dreaming
    of an aspect bright and fair
    and my sleeping it was broken
    but my dream it lingered near
    in the form of shining valleys
    where the pure air recognized
    and my senses newly opened
    I awakened to the cry
    that the people / have the power
    to redeem / the work of fools
    upon the meek / the graces shower
    it’s decreed / the people rule

    The people have the power
    […]

    The power to dream / to rule
    to wrestle the world from fools
    it’s decreed the people rule
    it’s decreed the people rule
    LISTEN
    I believe everything we dream
    can come to pass through our union
    we can turn the world around
    we can turn the earth’s revolution
    we have the power
    People have the power …



    {31 diciembre, 2010}   Un año

    Ahora en http://www.thelostdreamer.com/un-ano/



    {28 octubre, 2010}   Un mierda

    Ahora en http://www.thelostdreamer.com/un-mierda/



    et cetera
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